Oración Justo Juez

Oraciones originales al Justo Juez 2019-02-25
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Oración Justo Juez

Entre las maneras más efectivas de elevar una plegaria al cielo con la certeza de que la integridad personal y la de los que amamos estarán protegidas bajo el divino manto de Dios, es orarle al Justo Juez. Es por ello que la cita de hoy es con una hermosa oración que servirá de canal para acercarse al Padre Omnipotente.

La verdadera oración al Justo Juez

La verdadera oración al Justo Juez no es otra que la ofrecida a Jesucristo, el auténtico juez de justicia; plegarias que siempre serán escuchadas si se hacen con fe y sin malas intenciones, después de todo, ¿quién mejor que Cristo Jesús para atenderá?

Si lo que desea es invocar la presencia y protección del Justo Juez, tómese el tiempo que prefiera del día – valen poco la hora y el lugar – y realice la plegaria con verdadera fe; se trata de una oración histórica, que durante siglos se ha pronunciado alrededor del mundo y en distintos idiomas, pero que en la actualidad, continua siendo efectiva para rezar y ponerse en contacto con Dios.

“Bajo tu protección hoy me guardo mi Justo Juez,

Busco en ti mi amparo,

Me asusta que el enemigo pueda lastimarme,

La hipocresía y la mentira,

La mediocridad y la injusticia,

No quiero que ninguno de ellos se acerque a mí,

Por favor aleja de mí todo lo foráneo a ti, cúbreme de todo el mal que pueda dañarme.

Arrópame con tu manto,

Protégeme con tus brazos,

Resguárdame de la maldad y el frío,

Que la verdad salga a alumbrar y triunfe,

Deseo que la oscuridad se acabe,

Y que quienes están con ideologías erróneos,

Sean capaces de entender sus errores,

Que sean ellos quienes tomen una ruta celestial, el camino hacia ti mi señor,

Que su vida este en tus manos,

Solo así podrán entender lo celestial,

Mientras más amor más recibimos de ti,

Deben aprender que con tu perdón,

En todo momento nos darás una enseñanza.

Te solicito mi Justo Juez,

No permitas que en mi vean las imputaciones inexistentes que recaen sobre mí por sus mentiras,

Que en mis palabras y mirada se pueda reflejar solo la verdad,

Se mi abogado e interviene por mí siempre que sea necesario,

Sin ti no soy nada, sin ti pierdo el rumbo, continúa siempre a mi lado, te lo pido con todo mi corazón y suma sinceridad,

Amén.

La fe es capaz de mover montaña, esto es algo que Cristo dejó en evidencia en su paso por la tierra; asimismo sus enseñanzas son prueba de que lo material no importa, el Hijo de Dios vino a la Tierra se hizo hombre y vivió como un mortal más, sin pasar por encima de los demás, haciendo el bien indistintamente de quién se tratara.

Es así como debemos vivir, dándole al prójimo lo que queremos recibir de ellos, no en el sentido material, sino a nivel espiritual; las acciones que nacen del corazón son las mejores vistas a los ojos del Padre Celestial y nos afianzan el camino hacia la promesa del sueño eterno a su lado.

 

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