Oración contra los enemigos

Oraciones al divino y Justo Juez 2019-02-20
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Oración contra los enemigos

A veces el peor enemigo es el que se tiene cerca, ese lobo con piel de cordero que finge amistad cuando en realidad lo que esconde son oscuras intenciones. Son por tendencia, esta clase de enemigos los que más suelen perjudicar la virtud de un inocente, haciendo necesario contar con la ayuda de Dios Padre y de todos los santos para librarnos de esos seres de poca luz cegados por la maldad. Descubra una poderosa oración para combatirlos.

¿Cuál es la mejor oración contra los enemigos?

Hay un dicho muy cierto que reza “Líbrame señor de las aguas mansas que de las bravas me cuido yo lo cual es muy cierto, pues el mundo está plagado de personas que se valen de brujería, salaciones y rituales para hacer daño a terceros sin medir las consecuencias. Aunque lo más sensato es alejarse de quienes niegan el amor de dios y lo han excluido de sus vidas, no siempre es posible.

Sin embargo, es importante no dejarse arrastrar por el odio, a fin de cuentas lo que estas personas buscan es arrebatarle su paz y dañar su interior; aunque parezca contradictorio, ore por ellos, pídale a Dios que toque sus corazones y así entiendan que todos somos hermanos hijos del mismo Padre.

Oración para que los enemigos encuentren luz dejen de hacer daño

“¡Detente contrario, estoy bajo la protección de Jesús y por lo tanto soy invencible! ¡No me perjudiques, pues todo lo que tengas pensado hacer será en vano, entiende que mientras Jesús me proteja nada ni nadie será capaz de poderme dañar!

Busca otro rumbo, ve a otra parte, no soy la razón de tus problemas. Halla la luz y deja la ceguera a un lado, te pierdes de muchas cosas con la mente nublada.

Te ruego mi divino dios, aleja todo el mal y a mis enemigos, no importa que aun estén ocultos, te pido que por favor con la ayuda de la oración ellos encuentren el camino a ti. Me enseñaste a no guardar rencor, pero por mucho amor que tenga, aún así tengo miedo de que puedan hacerme mal.

Dios justo y sabio, dios de personas que sufren y prójimos felices a quienes les has otorgado una vida sana. Ayúdame por favor, préstame tu apoyo, haz que encuentren el sendero. Pon de otro lado a mis enemigos, que sus maldades no me afecten, por favor haz que sus palabras no dañen mi imagen y mucho menos arruinen mi fe.

No dejes de ayudarme mi divino Jesús, confió y creo en ti, ponlos lejos de mí, llévalos a otro lugar, no quiero que los míos sean dañados. De ante mano gracias por ayudarme, gracias por estar para mí. Amén.”

El mejor lugar para hacer esta oración es frente a un altar en el que repose la imagen del Sagrado Corazón de Jesús; empiece por persignarse, completa la plegaria y termine rezando 3 Padre Nuestro, un avemaría y gloria. Asimismo, le invitamos a incluir palabras que salgan de su corazón y meditar canalizando la energía en favor de que Dios le cubra con su sangre bendita y mantenga alejado a sus enemigos.

Mantener este nivel de oración no solo se traduce a estar bajo la salvaguarda del Creador, sino que lo mantiene en conexión con él y es propicia para abogar por el perdón de quien le hace daño. Mientras más ore por los enemigos que intentan dañarle, mayor será la iluminación recibida a fin de enderezar sus caminos, muestre piedad, la misma que espera del Padre cuando comete un error. El perdón es divino.

 

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